Un turista se arrojó a las aguas de las Cataratas del Iguazú para recuperar un celular que se le había caído y generó momentos de tensión. El hombre fue grabado por otros visitantes mientras se colgaba de la pasarela para alcanzar el dispositivo.
El episodio ocurrió el sábado en una de las pasarelas de las cataratas, en medio de una excursión, y la situación fue controlada por bomberos civiles de la unidad, quienes se encargan de vigilar los senderos y el camino que conduce a la Garganta del Diablo, según informó G1.
Tras lo ocurrido, el Parque Nacional de Iguazú de Brasil emitió un comunicado en el que cuestionó la actitud del turista y remarcó que está “expresamente prohibido sobrepasar, trepar o sentarse en las barandas del sitio”, ya sea para tomar fotos o para recuperar objetos, por la gravedad que eso implica.
Antes de iniciar cada excursión, la administración del parque le da a los turistas una serie de instrucciones de seguridad emitidas por los equipos de emergencia que operan de forma permanente en las instalaciones. En este contexto, se establece que, si algún objeto cae al río o a las laderas, se recomienda contactar con los bomberos para evaluar la posibilidad de rescate, con lo cual los visitantes no deben realizar otra acción más que notificar.