El fiscal general del estado, Raciel López Salazar, confirmó que el jefe de la Policía de Investigación especializado en el combate al narcomenudeo fue atropellado de manera intencional durante la persecución de presuntos sicarios en Cancún, en un operativo que posteriormente permitió desmantelar una célula criminal con operaciones en Cancún y Playa del Carmen.
Los hechos ocurrieron la noche del 22 de julio, cuando agentes ministeriales realizaban labores de inteligencia en las inmediaciones de una sucursal bancaria sobre la avenida Huayacán. En ese momento detectaron que dos hombres a bordo de una motocicleta disparaban contra un hombre identificado como Jesús Anduén, de 27 años, quien permanecía dentro de una camioneta Ford Lobo.
Sin esperar refuerzos, el comandante y su escolta iniciaron la persecución de los agresores, quienes respondieron con disparos mientras intentaban escapar.
Durante el enfrentamiento, el jefe policiaco logró herir al conductor de la motocicleta, lo que provocó que los presuntos sicarios se separaran para continuar la fuga.
De acuerdo con la Fiscalía General del Estado, un tercer vehículo, presuntamente utilizado como apoyo por el grupo delictivo, embistió deliberadamente al comandante, lanzándolo contra el pavimento para facilitar la huida de los atacantes.
El mando policial sufrió fractura de peroné en la pierna derecha y diversas contusiones, aunque posteriormente fue reportado fuera de peligro.
Tras la agresión, corporaciones de los tres órdenes de gobierno desplegaron un operativo conjunto en el que participaron elementos de la Fiscalía General del Estado, Secretaría de la Defensa Nacional, Secretaría de Marina, Guardia Nacional, Secretaría de Seguridad Ciudadana y Policía Municipal.
Como resultado fue detenido Octavio de Jesús, de 31 años y originario de Oaxaca, quien fue localizado lesionado junto a la motocicleta utilizada durante el ataque.
Además, las autoridades aseguraron una pistola calibre .45 de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas, la cual fue relacionada mediante pruebas balísticas con los disparos realizados tanto contra la víctima como contra los agentes ministeriales.
Las investigaciones llevaron a las autoridades hasta dos inmuebles utilizados para el cultivo tecnificado y almacenamiento de marihuana, uno ubicado en Cancún y otro en Playa del Carmen.
Durante los cateos fueron detenidas siete personas, entre ellas Víctor Teodoro, alias “El Tata”, señalado como presunto líder de la organización criminal.
Asimismo, fueron asegurados:
