El pasado fin de semana en una emotiva ceremonia en Tapachula, se graduaron nuevos capellanes, quienes se dedicarán a brindar apoyo espiritual y psicológico a las fuerzas del orden y en distintos sectores de la sociedad.
Fueron 30 graduados quienes recibieron certificados, placa y credencial que los acredita para ejercer una labor de acompañamiento espiritual ante situaciones de estrés y contingencia.
“Nuestro propósito es llevar un mensaje de aliento y motivación a quienes enfrentan situaciones difíciles, desde policías hasta personas en hospitales. Estamos aquí para recordarles que la vida continúa y que no están solos.”
Carlos Molina / presidente de la Asociación de Capellanes UCI.
Los capellanes no solo ofrecen apoyo espiritual, sino que también están entrenados para ayudar en momentos de crisis, ofreciendo consejería emocional y asistencia en diversas situaciones, desde emergencias hasta el día a día.
Se destacó que la capellanía es un ministerio de presencia enfocado en brindar apoyo en momentos clave de la vida.
“Es un privilegio estar en México y ver el crecimiento de este movimiento. Un capellán está para acompañar, para dar palabras de aliento y motivación donde más se necesita”, expresó.
Por su parte, el doctor Eduardo Franco, coordinador e instructor internacional enlace Fort Jackson, Estados Unidos, explicó que los capellanes están capacitados para intervenir en distintos escenarios, desde hospitales y cárceles, hasta corporaciones policiacas, militares y situaciones de desastre.
“Somos un apoyo neutral, preparados para asistir emocional y espiritualmente sin importar la denominación, acompañando desde el nacimiento hasta los momentos más difíciles de la vida”.
Eduardo Franco / jefe de operaciones del caribe de Capellanes.
Sin importar la denominación religiosa, un capellán puede asistir a cualquier ciudadano.
Además, los capellanes se involucran en la comunidad, brindando asistencia a personas en situación de calle.
Durante la ceremonia de graduación, se exhortó a los nuevos capellanes a asumir esta encomienda con compromiso y sensibilidad, entendiendo que su labor implica acompañar a personas en situaciones de vulnerabilidad, estrés o crisis.
La presencia de capellanes en diversas instituciones, desde hospitales hasta cuerpos de seguridad, representa un puente de apoyo en momentos críticos, ayudando a construir una comunidad más fuerte y unida.
