La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente lanzó un llamado a la ciudadanía para evitar la compra y posesión ilegal de pericos, loros y guacamayas, especies protegidas por las leyes ambientales mexicanas debido al riesgo que enfrentan por el tráfico ilegal y la pérdida de hábitat.
A través de una campaña de concientización, la dependencia recordó que capturar, transportar, vender o mantener estas aves como mascotas constituye un delito federal. Las autoridades señalaron que muchas de estas especies son extraídas de manera ilegal de selvas y zonas naturales, afectando gravemente las poblaciones silvestres.
La Profepa destacó que el comercio ilegal de aves continúa siendo una de las principales amenazas para diversas especies en México, ya que muchas mueren durante su captura o traslado clandestino. Además, advirtió que tener estos animales en casa sin acreditar su procedencia legal puede derivar en sanciones económicas e incluso penas de prisión.
Como parte de la campaña, la dependencia difundió el mensaje: “Si el ave se va a una jaula, ¡tú te vas al bote!”, con el objetivo de desalentar la compra de ejemplares silvestres en mercados, carreteras o redes sociales.
La autoridad ambiental exhortó a la población a denunciar cualquier caso de venta ilegal de fauna silvestre y recordó que las aves deben permanecer en su entorno natural, donde cumplen funciones importantes para los ecosistemas como la dispersión de semillas y el equilibrio ambiental.
México es considerado uno de los países con mayor diversidad de psitácidos, grupo al que pertenecen los pericos, loros y guacamayas, varias de ellas bajo protección especial o en peligro de extinción.
