Un pequeño de apenas 3 años de edad perdió la vida tras ser alcanzado por una bala disparada, presuntamente, por su propio padre, quien se encontraba bajo los efectos del alcohol.
Tras el impacto de arma de fuego, la desesperación se apoderó de la familia. Entre gritos y lágrimas, subieron al menor a un vehículo con la esperanza de llegar a tiempo a una sala de emergencias. Lamentablemente, el destino fue cruel: el niño falleció en el trayecto, dejando un vacío imposible de llenar y una comunidad sumida en la rabia.
Elementos de la policía reaccionaron de inmediato y lograron la detención del presunto responsable, quien fue sacado de la comunidad y puesto a disposición de las autoridades.
