Padres, familiares, amigos y vecinos de Josué Manuel Roblero Barrera se manifestaron en la Fiscalía de Adolescentes e insistieron en la inocencia del adolescente acusado de un delito grave.
Denunciaron que, pese a presentar pruebas de que el menor estaba en clases el 12 de mayo a las 4:00 p.m., hora señalada en la acusación, el proceso continúa y el menor sigue encerrado.
Manuel de Jesús Robero Hernández / padre de Josué.
“La acusan un 12 de mayo a las 4:00 de la tarde y mi hijo a esa hora está en clases. No puede estar en dos lugares. Mi hijo está deshecho: no quiere comer, no duerme, ya no tiene ánimo. La psicóloga declaró ante el juez que esto puede derivar en enfermedades crónicas, ansiedad… hasta causar la muerte”.

A 8 días de estar detenido, la familia alertó que la salud física y mental de Josué se deteriora gravemente.
“Lo vemos ojeroso, le brinca el ojo, es puro llorar. Él es un niño sano, le gusta el deporte, comer bien. Ahora se siente fatal.
Aseguró que la defensa ya entregó pruebas contundentes: listas de asistencia, testimonios y videos del plantel. Sin embargo, afirma que no han sido valoradas.
Vecinos se sumaron al reclamo y rechazaron versiones de que respaldaban a la parte acusadora. Afirmaron que el adolescente es estudiante destacado y deportista, y por eso están apoyando al menor.
Roselia Mandujano / vecina.
“Es una injusticia. La testigo dijo que los vecinos estábamos a favor de la contraparte y no es cierto. Estamos aquí porque ese niño es inocente. Hago un llamado a la Presidenta Claudia, al Gobernador Eduardo Ramírez y al Fiscal General: tienen la ley en la mano, ejérzanla como se debe”.

Desesperado el padre, pidió al Poder Judicial, a Derechos Humanos, al Gobernador y a la Presidenta que intervengan para que se haga justicia a este menor.
La familia reiteró que no se opone a que se investigue, pero exige presunción de inocencia, valoración de pruebas y respeto al interés superior de la niñez, para evitar un daño irreversible en la salud del menor.
