La joven chiapaneca Emily Álvarez, de 22 años, fue localizada sin vida en Tijuana tras permanecer varios días desaparecida. Originaria de Tuzantán, Chiapas, Emily había sido reportada como desaparecida desde el pasado 23 de noviembre, generando una intensa movilización en redes sociales y entre familiares que pedían ayuda para encontrarla.
Ayer, personal forense realizó el levantamiento del cuerpo y, posteriormente, su hermana acudió a identificarla oficialmente. La noticia confirmó el temor de su familia, que desde hace días mantenía la esperanza de hallarla con vida.
Emily era madre y había migrado al norte del país con la esperanza de encontrar mejores oportunidades laborales, como miles de jóvenes que buscan un futuro más estable para sus familias.
Hasta el momento, no se ha determinado si sus restos serán trasladados a Chiapas o si serán sepultados en Tijuana, a la espera de que la familia tome una decisión.
El caso ha causado profunda consternación tanto en la comunidad chiapaneca como entre residentes de Tijuana, quienes exigen justicia y un esclarecimiento rápido de los hechos.
