Un grupo de sujetos desconocidos se llevó una motocicleta en pleno Centro de la ciudad, cargándola en una camioneta a la vista de transeúntes y alejándose rápidamente del lugar. Minutos después del hurto, el propietario del vehículo comenzó a recibir llamadas en las que le exigían dinero a cambio de su devolución.
El incidente ocurrió cuando un empleado de una financiera estacionó su motocicleta Yamaha 125 en el área designada para motos sobre la calle 12 por 55, aseguró la unidad y se dirigió a cumplir con sus actividades laborales. Durante su ausencia, una camioneta de caja abierta arribó al sitio; de ella descendieron tres individuos que levantaron la motocicleta, la subieron al vehículo y se retiraron rumbo a la avenida Costera. Todo quedó documentado en las cámaras de seguridad, que registraron la acción en aproximadamente diez minutos.
Al volver al lugar y no encontrar su moto, el trabajador avisó primero a su gerente y luego solicitó apoyo policial. Elementos turísticos implementaron un operativo de búsqueda y revisaron las cámaras del sistema “C5”, aunque los esfuerzos no permitieron localizar la unidad.
Mientras los agentes realizaban estas labores, el afectado recibió varias llamadas de un hombre que dijo ser líder de un grupo de “moto-ladrones”. El sujeto exigía mil pesos para entregar la motocicleta y señaló como punto de encuentro el parque de San Martín, afirmando que el robo había sido un “error”.
Los policías advirtieron a la víctima que todo apuntaba a una estafa, ya que el supuesto extorsionador incluso compartió información en redes sociales con la intención de hallar el vehículo, lo que evidenciaba la falta de control real sobre la unidad robada.
Tras más de cuarenta minutos de búsqueda infructuosa, el trabajador fue conducido a la Fiscalía General del Estado (FGECAM) para formalizar la denuncia correspondiente por el delito de robo de vehículo.
