Ante la creciente circulación de mototaxis en tramos federales prohibidos, es urgente que las autoridades implemente operativos para frenar esta práctica que pone en riesgo la vida de estudiantes y usuarios que transitan por la ruta Tapachula–Talismán.
Algunos sectores alertan sobre el grave desorden vial que se registra del kilómetro 10 hacia la zona fronteriza, donde diariamente mototaxis invaden los carriles de la carretera federal, a pesar de que su circulación está prohibida por el reglamento de tránsito.
Señaló que estas unidades incluso transportan a menores de edad en una vía diseñada para tránsito pesado y de alta velocidad.
Además, muchas de estas unidades operan sin permisos y los mismos conductores carecen de licencia.
Añadió que, en caso de accidentes, es común que los responsables se den a la fuga, dejando a los lesionados sin atención inmediata.
“Diariamente circulan cientos de unidades de transporte público, además de tráileres y camiones de carga que trasladan mercancías hacia Centroamérica. A ello se suma el flujo de transmigrantes en temporadas altas, lo que reduce aún más la capacidad de la carretera.
Osvaldo Arreola / Empresario de Cacahoatán.
Además de los operativos de vigilancia, se requiere una solución estructural, como la ampliación de la carretera Panamericana, una demanda ciudadana que se ha mantenido durante varios sexenios. Recordó que este proyecto se ha visto frenado por conflictos relacionados con la indemnización de tierras en la zona arqueológica de Izapa.
Es el punto donde inicia México de norte a sur. Ampliar este tramo no solo reduciría los accidentes, también generaría condiciones de seguridad para impulsar el turismo proveniente de Centro y Sudamérica, del cual dependen hoteles, restaurantes y la economía regional”.

Finalmente, exhortó a los presidentes municipales de esta franja fronteriza, así como a diputados federales, senadores y representantes consulares, a conformar un frente común para gestionar recursos ante el Congreso de la Unión.
