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Enero cierra con once casos de suicidio

El mes de enero concluyó con un saldo de once suicidios consumados y al menos cuatro intentos, casos que permanecieron bajo investigación de la Fiscalía General del Estado de Campeche (FGECAM). De manera preliminar, se estableció que la mayoría de las víctimas fueron hombres y que el ahorcamiento fue el método más recurrente.

De forma extraoficial, se indicó que los hechos se distribuyeron en seis municipios de la entidad, siendo la ciudad de Campeche donde se concentró el mayor número de incidencias. En total, se contabilizaron once muertes confirmadas y cuatro intentos que no se concretaron gracias a intervenciones oportunas.

Entre los decesos, uno de los casos fue inicialmente investigado bajo el protocolo de feminicidio, ocurrido en la colonia Josefa Ortiz de Domínguez; sin embargo, tras los peritajes correspondientes, se determinó que la joven de 18 años se quitó la vida al interior de su habitación, por lo que el expediente fue cerrado bajo esa línea de investigación. Otro de los hechos que generó mayor impacto fue el fallecimiento de un paramédico dentro de su propio centro de trabajo, en el barrio de Santa Lucía.

En cuanto al desglose territorial, la capital del estado registró cinco suicidios, mientras que Ciudad del Carmen y Champotón reportaron dos casos cada uno. Hecelchakán y Hopelchén cerraron el mes con una incidencia respectivamente. En la mayoría de los eventos, los cuerpos fueron localizados por familiares o personas cercanas, quienes solicitaron el auxilio de los servicios de emergencia.

Respecto a los cuatro intentos de suicidio reportados durante enero, las víctimas lograron sobrevivir gracias a la rápida reacción de familiares, vecinos y cuerpos de auxilio. Estos hechos se registraron en Campeche, Carmen y Champotón, empleándose métodos como ahorcamiento, ingesta de sustancias y lesiones con arma blanca.

En la ciudad capital se concentraron dos de los intentos; en uno de ellos la persona fue trasladada a un hospital, mientras que en el segundo caso el sobreviviente rechazó la atención médica especializada.