No regalar juguetes bélicos (pistolas, espadas, réplicas de armas) es crucial para fomentar una cultura de paz y evitar normalizar la violencia en la infancia, mejor para este día del Niño, regala un trompo, pelotas y yoyos.
Comerciantes de Tapachula impulsan una iniciativa para promover el uso de juguetes tradicionales, con el propósito de reducir la influencia de contenidos violentos y el uso excesivo de dispositivos electrónicos entre la niñez.
“La oferta de esta temporada se enfoca en productos que estimulan la creatividad, la coordinación y el aprendizaje. Estamos priorizando juguetes tradicionales porque representan opciones saludables para los niños. La intención es dejar de lado aquellos que incitan a la violencia, como los juguetes bélicos”.
Gabriela Gutiérrez, representante de Distribuidora Zera empresa.

La iniciativa busca recuperar prácticas lúdicas que fomenten la convivencia familiar y el desarrollo integral de los menores.
Entre los artículos más demandados destacan la lotería, serpientes y escaleras, baleros, trompos, carritos de madera y el tradicional resorte.
“Estos juegos, además de ser accesibles, contribuyen al desarrollo de habilidades cognitivas y motrices.
Por su parte, padres de familia coinciden en la importancia de retomar estas prácticas, para que los niños se alejan de la tecnología.
José Antonio La Parra Hernández / Sondeo.
“El desplazamiento de los juegos tradicionales está relacionado con el avance de la tecnología y las redes sociales, lo que ha impactado en la formación de los menores. Los regalos del Día del Niño deben tener un valor formativo, alejados de contenidos violentos”.

En el ámbito económico, comerciantes del centro de la ciudad, particularmente de la 4.ª Avenida Norte, reportan una baja en ventas de hasta 60 por ciento, atribuida al periodo vacacional y la suspensión de clases. No obstante, mantienen expectativas de recuperación conforme se acerque el 30 de abril.
Los locatarios confían en que la demanda aumente en los próximos días, favoreciendo tanto a los negocios locales como a las familias interesadas en adquirir opciones recreativas con valor educativo.
