El Día de la Higiene Menstrual, que se celebra anualmente el 28 de mayo, está dedicado a romper tabúes y concienciar sobre la importancia de una buena gestión de la higiene menstrual. Este año, SDG Resources lidera la iniciativa para educar, empoderar y transformar el diálogo en torno a la salud menstrual.
El Día de la Higiene Menstrual, que se celebra anualmente el 28 de mayo, está dedicado a romper tabúes y concienciar sobre la importancia de una buena gestión de la higiene menstrual. Este año, SDG Resources lidera la iniciativa para educar, empoderar y transformar el diálogo en torno a la salud menstrual.
El Día de la Higiene Menstrual, que se celebra anualmente el 28 de mayo, está dedicado a romper tabúes y concienciar sobre la importancia de una buena gestión de la higiene menstrual. Este año, SDG Resources lidera la iniciativa para educar, empoderar y transformar el diálogo en torno a la salud menstrual.
El Día de la Higiene Menstrual, que se celebra anualmente el 28 de mayo, está dedicado a romper tabúes y concienciar sobre la importancia de una buena gestión de la higiene menstrual. Este año, SDG Resources lidera la iniciativa para educar, empoderar y transformar el diálogo en torno a la salud menstrual.
Una higiene menstrual adecuada es fundamental para alcanzar varios de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas:
Objetivo 3: Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todas las personas de todas las edades.
Objetivo 4: Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad, y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos.
Objetivo 5: Lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y niñas.
La mala salud e higiene menstruales socava los derechos fundamentales de las mujeres, las niñas y las personas que menstrúan, empeorando las desigualdades sociales y económicas. Los recursos insuficientes para el manejo de la menstruación, así como los patrones de exclusión y vergüenza, socavan la dignidad humana. La desigualdad de género, la pobreza extrema, las crisis humanitarias y las tradiciones nocivas pueden amplificar las privaciones y el estigma.
