En el marco del Día Mundial contra el Cáncer, que se conmemora el 4 de febrero, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Yucatán advirtió que la detección tardía de esta enfermedad continúa siendo el principal factor que pone en riesgo la vida de los pacientes, ya que un diagnóstico oportuno puede aumentar de forma significativa las posibilidades de curación y sobrevida.
El oncólogo médico y jefe del Departamento de Oncología Médica de la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE), Wilbert Victoria Flores, explicó que cuando el cáncer se identifica en etapas iniciales, los tratamientos suelen tener un enfoque curativo y mejores resultados funcionales y de calidad de vida, mientras que en fases avanzadas las opciones se limitan a controlar la enfermedad y reducir complicaciones.
Detalló que los tratamientos con intención curativa incluyen principalmente la cirugía y la radioterapia, mientras que la quimioterapia, inmunoterapia y otros esquemas médicos se emplean en casos más avanzados para disminuir el tamaño del tumor o tratar la diseminación de la enfermedad a otros órganos, conocida como metástasis.
El especialista señaló que existen varios tipos de cáncer con un alto grado de curación si se detectan a tiempo, entre ellos el cáncer de mama, cuello uterino, colon y recto, próstata, leucemias, tumores cerebrales, testicular y de tiroides, por lo que insistió en la importancia de realizar chequeos médicos preventivos al menos una vez al año.
Aunque el cáncer puede manifestarse con síntomas poco específicos, el IMSS recomendó acudir a valoración médica ante señales persistentes como pérdida de peso involuntaria, fatiga constante, fiebre frecuente, dolor prolongado, sangrados anormales, aparición de bultos, heridas que no cicatrizan, manchas en la piel o dificultad para respirar, especialmente si estos síntomas se prolongan por más de tres semanas.
Finalmente, el IMSS en Yucatán informó que cuenta con Módulos PrevenIMSS en las Unidades de Medicina Familiar para la detección oportuna, así como con hospitales de segundo y tercer nivel con equipos multidisciplinarios que brindan tratamientos personalizados, con el objetivo de reducir riesgos, mejorar la calidad de vida y elevar la sobrevida de los pacientes con cáncer.
