Hoy, 13 de enero, se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, una fecha impulsada por la Organización Mundial de la Salud para visibilizar este trastorno de salud mental y fomentar su detección temprana. La depresión no es un signo de debilidad, ni solo tristeza: puede afectar a personas de todas las edades y entornos, y manifestarse de formas muy diversas, desde cansancio constante y alteraciones del sueño, hasta pérdida de interés en actividades que antes resultaban placenteras o pensamientos de muerte.
Hablar abiertamente sobre la depresión ayuda a derribar estigmas y permite reconocer señales de alerta, como irritabilidad, culpa excesiva, dificultad para concentrarse o dolores físicos sin causa aparente. Según la OMS, alrededor del 5.7% de los adultos en el mundo viven con depresión, mientras que en México se estima que 3.6 millones de personas adultas padecen esta condición, aunque la cifra real podría ser mayor por diagnósticos tardíos y falta de acceso a servicios de salud mental.
El tratamiento puede incluir psicoterapia, apoyo profesional y, en algunos casos, medicación. Pero la depresión no es uniforme: distintas personas pueden experimentar síntomas distintos, como fatiga extrema, pérdida de motivación o rumia constante. Por eso, es importante entenderla como un estado del sistema que afecta cuerpo, mente y emociones, y no solo como una etiqueta.
En México, existen recursos de ayuda gratuitos, como la Línea de la Vida (800 911 2000) y el Instituto Nacional de Psiquiatría (800 953 1704), donde se ofrece atención inmediata y orientación especializada. Reconocer la depresión, buscar ayuda y prestar atención a señales tempranas puede marcar la diferencia en la vida de quienes la padecen y sus familias.
