La Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) reafirma su compromiso con la sustentabilidad y el uso responsable de los recursos energéticos, mediante la promoción activa de buenas prácticas de eficiencia energética en todos sus espacios académicos y administrativos.
Mediante acciones concretas y cotidianas, la comunidad universitaria, estudiantes, académicos y personal administrativo, contribuyen de manera directa a la reducción del consumo eléctrico, al cuidado del medio ambiente y al fortalecimiento de una cultura institucional responsable.
Desde el uso adecuado de la iluminación y el aire acondicionado, hasta el manejo eficiente de equipos electrónicos, la UADY impulsa una serie de prácticas que buscan garantizar el confort en aulas, oficinas, bibliotecas y laboratorios, sin generar consumos innecesarios.
En entrevista, el responsable de la Unidad Institucional para la Eficiencia Energética y Sistemas Fotovoltaicos, Martín Rodríguez Gómez, destacó que la eficiencia energética engloba todas las acciones orientadas al uso óptimo y consciente de la energía eléctrica, con el objetivo de brindar confort y funcionalidad en aulas, oficinas, bibliotecas y laboratorios, sin generar consumos innecesarios.
Explicó que aplicar medidas de eficiencia energética en la comunidad universitaria tiene dos beneficios principales: reducción de costos en la facturación eléctrica al disminuir consumos inconscientes como equipos conectados sin uso y la contribución a la sustentabilidad, al reducir de forma indirecta la emisión de gases de efecto invernadero asociados al consumo eléctrico.
Asimismo, comentó que, dentro de la UADY, se han identificado que bibliotecas y laboratorios concentran un alto consumo energético debido al uso continuo de aire acondicionado, iluminación y equipos especializados, por lo que aseguró que estas áreas operan con programas específicos de operación eficiente y un uso responsable del equipamiento.
Indicó que entre las prácticas que incrementan el consumo energético se encuentran: dejar luces y equipos encendidos sin necesidad, no aprovechar la luz natural, aun cuando las condiciones lo permiten y mantener equipos electrónicos en modo stand by, generando los llamados “consumos vampiro”.
Es por ello, dijo, que la Secretaría de Rectoría, con el apoyo de la Unidad Institucional, impulsan la difusión de flyers informativos y recomendaciones prácticas, dirigidas a todo el personal universitario y comunidad estudiantil.
Entre las que destacan: ajustar el aire acondicionado a temperaturas de confort (23–24 °C), priorizar el uso de iluminación natural y utilizar luz artificial solo cuando sea necesario, emplear lámparas LED, que ofrecen mayor eficiencia y menor consumo.
Además, configurar los equipos electrónicos en modo ahorro de energía y apagarlos completamente cuando no se utilicen, utilizar impresoras y otros equipos solo durante el tiempo necesario para la actividad académica o administrativa.
“La UADY desarrolla un proyecto integral de eficiencia energética, que incluye diagnósticos, auditorías energéticas y supervisión de sistemas fotovoltaicos, asimismo, se trabaja de manera coordinada con los jefes de mantenimiento de cada dependencia, quienes fungen como enlaces para la implementación y seguimiento de las buenas prácticas”, agregó.
Estas acciones han permitido que, pese al crecimiento de la matrícula y de la infraestructura universitaria, el consumo energético se mantenga estable en los últimos años.
“La eficiencia energética es una responsabilidad compartida, cada estudiante, académico y trabajador puede contribuir desde su espacio, aulas, oficinas, laboratorios y bibliotecas, adoptando hábitos conscientes que favorezcan el cuidado del medio ambiente y el uso responsable de la energía”, afirmó.
La Unidad Institucional para la Eficiencia Energética y Sistemas Fotovoltaicos mantiene sus puertas abiertas a toda la comunidad universitaria y se encuentra ubicada en la Facultad de Ciencias Antropológicas, donde se brinda orientación y acompañamiento para fortalecer estas prácticas.
Estas acciones forman parte de una estrategia integral encabezada por la Unidad Institucional para la Eficiencia Energética y Sistemas Fotovoltaicos, adscrita a la Secretaría de Rectoría, cuyo objetivo es consolidar una universidad más consciente, eficiente y comprometida con el desarrollo sostenible.
