En medio de un proceso de reubicación que ha generado inquietud entre artesanas y artesanos que laboran en la zona, el gobernador de Yucatán, Joaquín Díaz Mena, supervisó las condiciones del Centro de Atención a Visitantes (Catvi) en Chichén Itzá, donde se prevé concentrar la actividad comercial del sector.
Durante el recorrido, el mandatario escuchó de primera mano las inquietudes, propuestas y necesidades de quienes dependen de la venta de artesanías en este sitio, uno de los principales puntos turísticos del estado, donde la ubicación de los espacios de venta influye directamente en sus ingresos.
Acompañado por Diego Prieto Hernández, titular de la Unidad de Culturas Vivas de la Secretaría de Cultura federal, conoció las nuevas áreas del Mercado de Artesanías, así como las taquillas, la zona de comida rápida y los espacios recreativos ubicados junto al Gran Museo de Chichén Itzá.
En este punto, supervisó los locales que serán destinados para reagrupar a las y los artesanos, con el objetivo de que puedan ofrecer sus productos en una zona con mayor flujo de visitantes nacionales e internacionales, lo que, de concretarse en buenos términos, podría traducirse en un incremento en sus ventas.
Posteriormente, el titular del Ejecutivo estatal recorrió el interior de la zona arqueológica, donde dialogó con más trabajadoras y trabajadores, con quienes acordó sostener una próxima reunión para definir de manera conjunta el proceso de cambio de ubicación.
El gobernador subrayó la importancia de avanzar en acuerdos que permitan concretar la reubicación, al tratarse de un proyecto que busca mejorar las condiciones de comercialización del sector, al tiempo que reiteró que el traslado se realizará de manera gradual, mediante el diálogo y sin recurrir a medidas de imposición.
