Al señalar que el rechazo a su reforma electoral sea una derrota, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que el lunes enviará al Congreso el Plan B, con reformas incluso constitucionales, con el fin de acabar con los privilegios, por lo cual buscará poner tope máximo a los recursos que se destinan a los diputados locales y a los regidores de municipios; ampliar la consulta pública hacia temas electorales, como el presupuesto de los partidos políticos, y que la revocación de mandato sea en el tercero cuarto año de gobierno.
Dijo que con el tope máximo se reducirían alrededor de cuatro mil millones de pesos “y no son para el gobierno Federal, se quedaría en los municipios y en las entidades de la República”.
Precisó que el Plan B consiste en disminuir los privilegios en congresos locales, al exponer los altos costos por legislador. En Baja California, con 25 diputados, por ejemplo, 34.8 millones de pesos; Colima, 5.1 millones de pesos; Morelos, 31.8 millones de pesos; Campeche, 6.1 millón.
