TIZIMÍN.— La implementación del programa estatal de Mecanización de Tierras comienza a reflejar resultados positivos en el sector agrícola de Yucatán, particularmente en el municipio de Tizimín, donde productores han logrado mejorar el rendimiento de sus cultivos y optimizar sus procesos de trabajo.
Uno de los beneficiarios es el agricultor Freddy Augusto Sansores Arias, quien, tras más de 20 años de experiencia en el campo, ha reducido costos, tiempos de trabajo y esfuerzo físico gracias al acceso a maquinaria para la preparación de sus parcelas.
De acuerdo con el productor, el uso de estas herramientas ha permitido mejorar significativamente la siembra de cultivos como papaya, sandía y melón, al facilitar labores que anteriormente realizaba de forma manual y con mayor desgaste.
En una superficie de nueve hectáreas, Sansores Arias mantiene una producción diversificada. En poco más de una hectárea cultiva cerca de cuatro mil plantas de papaya, con una estimación de hasta 12 toneladas semanales. Asimismo, ha sembrado 10 mil plantas de sandía en tres hectáreas, con una proyección de hasta 40 toneladas por hectárea, y contempla destinar dos hectáreas adicionales al cultivo de melón.
El productor destacó que, además de mejorar la preparación del terreno, el rastreo contribuye al control de maleza, lo que impacta directamente en la productividad. Señaló también que estos apoyos representan una oportunidad para fortalecer la economía familiar y dar continuidad a sus proyectos agrícolas.
Como parte del programa, autoridades estatales han incorporado tecnología como drones para fumigación y fertilización, con el objetivo de hacer más eficientes las labores del campo y reducir tiempos de operación.
Hasta ahora, en Tizimín se han mecanizado más de 600 hectáreas, dentro de una meta anual de mil hectáreas. Con estas acciones, el Gobierno del Estado busca impulsar el desarrollo del sector agrícola y mejorar las condiciones de trabajo de las y los productores en la región.
Casos como este evidencian el impacto de los apoyos cuando llegan de manera oportuna, al traducirse en mayores niveles de producción y mejores perspectivas económicas para las familias del campo yucateco.
