En el marco del Día Mundial contra la Obesidad, la nutrióloga Ileana Fajardo, docente de la UADY, lanzó un mensaje que ha causado revuelo: nuestra gastronomía tradicional no es la culpable de los altos índices de sobrepeso en el estado.
Yucatán enfrenta una crisis donde uno de cada dos niños vive con esta condición, pero la experta aclara que el verdadero enemigo son los productos ultraprocesados y el abandono de la dieta basada en la milpa.
“El panucho es inocente”, afirmó la especialista, recordando que estos platillos han existido por generaciones sin causar los estragos actuales.
El problema real radica en los “desiertos alimentarios” y el consumo excesivo de refrescos azucarados que desplazan a los alimentos naturales.
Recomendó no estigmatizar los antojitos, sino regular su frecuencia y porciones, rescatando el consumo de productos locales de mercado como el frijol, huevo y calabaza, que además de saludables, cuidan el bolsillo frente a la cara comida rápida
