El campo yucateco recibirá un impulso económico superior a los 83 millones de pesos, resultado de la suma de recursos entre la Comisión Nacional del Agua y productores locales, con el objetivo de modernizar sistemas de riego y mejorar la productividad agrícola en distintas regiones del estado.
De este monto, más de 43 millones de pesos serán destinados a la mejora de infraestructura hidroagrícola mediante el Programa de Apoyo a la Infraestructura Hidroagrícola 2026. En este esquema, el Gobierno de México aportará el 75 por ciento de la inversión, mientras que el 25 por ciento restante será cubierto por las y los propios productores, lo que refleja una participación compartida en el fortalecimiento del sector.
A esta bolsa se suma una inversión adicional de más de 40 millones de pesos enfocada en zonas estratégicas como el oriente y sur del estado, particularmente en áreas de temporal tecnificado en municipios como Tizimín. Estos recursos estarán dirigidos a obras clave que impactan directamente en la operación diaria del campo.
Entre las acciones contempladas destacan trabajos de rehabilitación que incluyen más de 16 kilómetros de drenes y 23 kilómetros de caminos rurales, fundamentales para el manejo eficiente del agua y la movilidad en zonas de producción. Asimismo, se destinarán cerca de 18 millones de pesos a infraestructura de riego suplementario, lo que permitirá ampliar y mejorar la cobertura en más de 200 hectáreas.
Más allá de las cifras, esta inversión representa una apuesta por hacer más rentable y sostenible la actividad agrícola en Yucatán, en un contexto donde el acceso al agua y la tecnificación resultan determinantes para mantener la producción.
Con estos recursos, se busca que las comunidades rurales cuenten con mejores herramientas para enfrentar retos climáticos, elevar su competitividad y fortalecer la producción de alimentos en el estado.
