La difusión de un video grabado en la comisaría de Pustunich, en el municipio de Ticul, desató una ola de críticas en redes sociales por una práctica tradicional señalada como presunto maltrato animal. En las imágenes se observa cómo varias iguanas vivas son colocadas dentro de cántaros de barro que posteriormente son golpeados hasta romperse durante una actividad conocida como “Pa’ p’úul”, expresión maya que significa “romper cántaros”.
El video comenzó a circular ampliamente durante los últimos días y provocó reacciones de ciudadanos, ambientalistas y defensores de animales, quienes exigieron la intervención de las autoridades para investigar lo ocurrido y evitar que continúe realizándose este tipo de actividades.
En las grabaciones se aprecia la participación de personas de todas las edades, incluso grupos de menores de edad, quienes persiguen a las iguanas una vez que logran salir de los recipientes destruidos. Algunos ejemplares intentan escapar entre la multitud, pero terminan siendo pateados, golpeados o lanzados por varios asistentes mientras otros observan y graban la escena.
De acuerdo con versiones difundidas en redes sociales, esta práctica forma parte de actividades realizadas durante festividades tradicionales en la comunidad. Sin embargo, la difusión del material abrió nuevamente el debate sobre los límites entre las costumbres populares y la protección de la fauna silvestre.
Usuarios recordaron que las iguanas son especies protegidas por normas ambientales y que el maltrato hacia animales puede derivar en sanciones legales. Hasta el momento, autoridades estatales y ambientales no habían informado públicamente si existe alguna investigación en curso relacionada con el caso.
La polémica también generó opiniones divididas entre quienes defienden la preservación de las tradiciones y quienes consideran que estas prácticas deben modificarse cuando implican agresiones hacia animales frente a niños y familias enteras.
