Mientras las calles comenzaban su rutina habitual este 15 de mayo, detrás de los portones de las escuelas solo había silencio. Los patios vacíos, los salones cerrados y la ausencia del ruido estudiantil marcaron el Día del Maestro, una fecha en la que las aulas quedaron en pausa para reconocer la labor de quienes dedican su vida a enseñar.
Desde temprano, algunos padres y estudiantes pasaron frente a los planteles recordando que no habría clases. Sin filas en las entradas, sin timbres anunciando cambios de hora y sin mochilas apresuradas, las escuelas ofrecieron una imagen poco común en plena semana laboral.
Cada 15 de mayo, México reconoce el trabajo de las y los maestros, figuras fundamentales en la formación de generaciones enteras. Y aunque este viernes las aulas estuvieron vacías, el significado de la fecha recordó la enorme presencia que los docentes tienen dentro y fuera de ellas.
En Yucatán más de 37 mil docentes en más de 4 mil planteles educativos conmemoraron el día del maestro, celebrando la importancia de su labor invaluable que impacta de manera directa la vida de miles y miles de alumnos que año con año asisten a sus aulas.
Esta fecha, que se celebra desde 1918, recuerda a la ciudadanía la importancia de la educación, la formación, creación de valores, pero sobre todo la persona encargada de impartir estas clases todos los días enfrente de niñas, niños y adolescentes que serán el futuro de nuestro país.
