Hace veinte años, la Licenciatura en Artes Visuales de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) abrió sus puertas con el propósito de formar artistas capaces de crear, investigar y transformar su entorno. Dos décadas después, uno de sus mayores logros no solo se refleja en las obras producidas por sus egresados, sino en el hecho de que muchos de ellos han regresado a las aulas como docentes, fortaleciendo una comunidad artística que continúa creciendo generación tras generación.
Para la maestra fundadora, y directora general de la Feria Internacional de la Lectura Yucatán (FILEY) María Teresa Mezquita Méndez, este proceso representa la consolidación de una verdadera genealogía académica y artística.
“Hoy vemos llegar como profesores a quienes hace algunos años fueron nuestros estudiantes. Esa continuidad demuestra que la licenciatura ha construido una comunidad sólida que sigue formando nuevas generaciones de artistas”, señaló.
Uno de esos casos es el del artista visual Juan José Dziu Pech, egresado y hoy profesor de la Licenciatura en Artes Visuales, quien durante su formación encontró en la Universidad el impulso para desarrollar proyectos que posteriormente trascendieron el ámbito académico.
Entre ellos destaca Calle Estampa, un colectivo de grabado nacido como una iniciativa estudiantil que, con el paso de los años, se convirtió en un espacio independiente dedicado a la creación, experimentación y difusión de las artes gráficas en Yucatán.
Dziu Pech, recordó que el proyecto comenzó mientras aún era estudiante y que el acompañamiento de sus docentes fue fundamental para convertir una inquietud universitaria en un taller consolidado.
“Como estudiantes pensábamos que muchas oportunidades solo podían encontrarse dentro de la escuela; sin embargo, la formación que recibimos nos dio las herramientas para gestionar proyectos propios y construir espacios independientes para la creación artística”, expresó.
Actualmente, Calle Estampa es reconocido como uno de los colectivos de grabado con mayor presencia en el estado, impulsando exposiciones, procesos colaborativos y propuestas que han contribuido a renovar la gráfica contemporánea en Yucatán.
Otro ejemplo de esta evolución es el del profesor Mario Mendicuti Abarca, quien desde la literatura ha encontrado en las Artes Visuales un espacio para promover el diálogo entre distintas disciplinas y enriquecer los procesos creativos del estudiantado.
Aunque su formación no proviene de las artes visuales, considera que la creatividad trasciende cualquier disciplina y que el intercambio entre literatura, imagen y pensamiento crítico amplía las posibilidades de creación.
“Lo importante es que las y los estudiantes comprendan que el arte no se limita a una técnica o un lenguaje. Cada obra dialoga con otras disciplinas y permite construir nuevas formas de interpretar el mundo”, explicó.
Mendicuti destacó que las nuevas generaciones llegan a la licenciatura con una preparación más sólida y una visión crítica que les permite desarrollar proyectos con mayor profundidad conceptual desde los primeros semestres.
A diferencia de los inicios del programa, señaló, hoy las y los estudiantes cuentan con un plan de estudios fortalecido y con una comunidad artística consolidada que impulsa su crecimiento profesional desde las aulas.
A veinte años de su creación, la Licenciatura en Artes Visuales de la UADY celebra mucho más que un aniversario. Celebra una comunidad que ha encontrado en el arte una forma de crear conocimiento, construir vínculos y transformar la cultura desde la colaboración, la experimentación y el compromiso con la sociedad.
