La disminución de visitantes en la zona arqueológica de Chichén Itzá está relacionada, en parte, con los altibajos del turismo internacional y la baja en la afluencia turística de Quintana Roo, de donde proviene una proporción importante de quienes visitan el sitio. Así lo señaló David Escalante Lombard, director general del Patronato Cultur, quien confió en que la temporada de invierno permita una recuperación en la llegada de turistas.
El funcionario explicó que el turismo mundial ha registrado un comportamiento irregular durante 2026, situación que también se refleja en el Caribe mexicano. Sin embargo, destacó que el regreso de rutas aéreas desde Canadá y Estados Unidos podría favorecer el incremento de visitantes durante los próximos meses.
En cuanto a las diferencias con los guías de turistas, Escalante Lombard aseguró que Cultur mantiene abiertas las vías de diálogo y sostuvo que no hubo desplazamientos forzosos de los prestadores de servicios. Detalló que algunos continúan trabajando dentro de la zona arqueológica, mientras que otros se instalaron en el área de servicios conocida como Calpi.
Añadió que, en coordinación con los guías, se revisan sus listas y se preparan módulos techados para que puedan ofrecer sus servicios durante la próxima temporada alta. Asimismo, indicó que los artesanos instalados en Calpi trabajan de manera ordenada y que las autoridades mantienen las conversaciones con los distintos grupos.
Escalante Lombard consideró que la temporada de invierno, de noviembre a marzo, podría favorecer la recuperación turística y advirtió que cualquier medida que interrumpa las actividades en Chichén Itzá tendría consecuencias económicas para los sectores involucrados. Por ello, reiteró que la disposición de Cultur es continuar el diálogo para evitar afectaciones.
