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Últimos días de la exposición Tlillancalco. El lugar de la casa negra, en el Museo Nacional de Antropología

Tlillancalco. El lugar de la Casa Negra se presenta en la Sala A1 del MNA (av. Paseo de la Reforma y calz. Gandhi, Bosque de Chapultepec, alc. Miguel Hidalgo, Ciudad de México).

Luego de la buena recepción por parte del público, al convocar durante los últimos cinco meses a 412,412 visitantes (con corte hasta el 15 de febrero de 2026), la exposición temporal Tlillancalco. El lugar de la Casa Negra llega a su último fin de semana en el Museo Nacional de Antropología (MNA). El domingo 1 de marzo de 2026, día en que la entrada es libre, es la fecha límite para apreciar 36 piezas arqueológicas que dan cuenta de hallazgos sobre la antigua Mexico-Tenochtitlan.

La muestra, organizada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), recrea el contexto en el que se encontraron algunas de las piezas exhibidas en la Sala Mexica del MNA, durante un hallazgo en la calle República de Venezuela, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, donde un equipo de la Dirección de Salvamento Arqueológico, conformado por Reina Cedillo, Emma Marmolejo Morales y Guillermo Ahuja Ormaechea, encontró restos de estructuras ceremoniales, un embarcadero y un recinto pintado completamente de negro, en 1977.

Dicho espacio, identificado como tlillancalli o “casa negra”, fue un lugar circular cerrado y dedicado a prácticas rituales vinculadas con el conocimiento, el silencio y el poder. Según las fuentes históricas, estaban asociados al culto de la diosa Cihuacóatl, identificada con la muerte y la oscuridad.

De acuerdo con autores como Fernando de Alvarado Tezozómoc, tlillancalco era una “casa de recogimiento y tristeza”, a la que acudía el elegido como próximo tlatoani de Tenochtitlan para cumplir con el ritual de ofrendar a los dioses la sangre de su cuerpo, la cual extraía con punzones, así como sangre de codornices que decapitaba ahí y humo de copal que consagraba sahumando el lugar.

En la antigua capital de los mexicas existieron espacios similares en distintos puntos, por lo que en la exposición se recrea, a escala real, el tlillancalli que estaba en Aztacualco, uno de los cuatro campan (barrios) de Tenochtitlan, en cuyo interior, probablemente, se llevaron a cabo rituales semejantes a los del tlatoani, pero realizados por aquellos que gobernarían este barrio.

Asimismo, se reconstruye el contexto arqueológico original y se muestran los objetos hallados en la excavación, por lo que el público puede recorrer un patio con un adoratorio, observar murales originales, ingresar a la “casa negra” y descubrir piezas ceremoniales junto al antiguo embarcadero.

Entre las piezas destaca una escultura de piedra verde que representa un corazón humano y rememora la leyenda de Cópil, personaje central en el mito fundacional de Mexico-Tenochtitlan, ya que del lugar donde cayó su corazón, en el lago de Texcoco, brotó el nopal sobre el que se posó el águila que devoró a la serpiente, señal de que en ese sitio debía fundarse la ciudad, en 1325.

Mediante datos arqueológicos y fuentes históricas, la exposición también profundiza en el posible simbolismo de cada espacio y pieza descubiertos, entre las que se encuentran un ocelocuauhxicalli (recipiente en forma de jaguar), braseros, vasijas de cerámica, esculturas del dios del viento, Ehécatl, y figuras llamadas tepictoton, elaboradas para representar a los tlaloque.

La curaduría estuvo a cargo de los arqueólogos Bertina Olmedo Vera, Reina Cedillo Vargas y Ángel González López, bajo la premisa de que las y los visitantes pudieran observar en conjunto piezas que se encontraban dispersas.

Tlillancalco. El lugar de la Casa Negra se presenta en la Sala A1 del MNA (av. Paseo de la Reforma y calz. Gandhi, Bosque de Chapultepec, alc. Miguel Hidalgo, Ciudad de México).