La tensión política provocada por el regreso de Rubén Rocha Moya al gobierno de Sinaloa tuvo este sábado un nuevo episodio, luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo difundiera un mensaje en el que subrayó que quienes ocupan cargos públicos deben anteponer el interés de la ciudadanía a cualquier aspiración personal.
Aunque evitó mencionar de manera directa al gobernador sinaloense, la mandataria federal hizo referencia a los riesgos de ejercer el poder sin principios ni límites, en un contexto marcado por los cuestionamientos que generó la decisión de Rocha Moya de retomar sus funciones.
“El poder sin principios se vuelve arrogancia; el poder sin límites, abuso; y el poder que olvida al pueblo, termina enfrentándose a la historia”, señaló Sheinbaum.
La presidenta también remarcó que los cargos públicos son temporales y que la responsabilidad de quienes los desempeñan permanece, por lo que llamó a las y los servidores públicos a privilegiar el bienestar colectivo por encima de intereses particulares.
El pronunciamiento ocurre después de que la Secretaría de Gobernación, Morena y gobernadores emanados de este movimiento fijaran distancia frente al retorno de Rocha Moya, quien permaneció 112 días separado temporalmente del cargo.
En su momento, Gobernación sostuvo que la decisión de regresar al gobierno estatal correspondió exclusivamente al mandatario sinaloense, sin que existiera una determinación del gobierno federal para solicitar o impulsar su reincorporación.
Tras retomar la gubernatura, Rocha Moya aseguró que regresaba “con la frente limpia y en alto” y afirmó que las investigaciones relacionadas con su administración no habían establecido elementos suficientes para acreditar la comisión de algún delito.
El retorno del gobernador ha abierto un nuevo capítulo dentro de la disputa política en Sinaloa y colocado nuevamente bajo escrutinio la relación entre el mandatario estatal, Morena y el gobierno federal, en medio de llamados a privilegiar la estabilidad institucional y el interés público.
