Empresarios del centro histórico de Tapachula, advirtieron una crisis creciente en la actividad comercial. El motivo: no hay dónde estacionarse. Señalaron que los cajones en vía pública son ocupados toda la jornada por trabajadores y propietarios, dejando sin espacio a clientes y visitantes.
El representante de empresarios del paseo peatonal, Roberto Alejandro García Zenteno, expuso que entre el 80 y el 90 por ciento de los espacios disponibles permanecen ocupados desde las 9 de la mañana hasta las 9 de la noche. Esta dinámica desincentiva las visitas breves y empuja a los consumidores hacia plazas de la periferia, donde sí encuentran dónde aparcarse.
“El centro está dejando de ser una opción para muchos compradores. La falta de espacios disponibles genera una fuga constante de clientes”.
Alejandro García Zenteno / Representante sector empresarial. 
Los empresarios aseguraron que la baja afluencia ya se refleja en los ingresos. La caída en ventas complica la operación diaria. A esto se suma el alto costo de las rentas: muchos locatarios destinan hasta 20 días de trabajo al mes solo para pagar el alquiler, dejando márgenes mínimos de ganancia.
“El turismo proveniente de Guatemala representaba cerca del 30 por ciento de los clientes y actualmente apenas alcanza entre el 2 y el 5 por ciento. Esta caída, combinada con la falta de estacionamiento, redujo aún más la actividad”.
Ante el escenario, el sector empresarial plantea reinstalar parquímetros para garantizar la rotación vehicular y facilitar el acceso a consumidores. También proponen respetar espacios para residentes y ajustar la vialidad para mejorar la circulación.
“Esta solicitud ha sido planteada a varias administraciones sin obtener respuesta. Confiamos en que las autoridades actuales atiendan la situación antes de que más negocios se vean obligados a cerrar”.
A pesar que existen estacionamientos privados estos no se dan abasto, pues apenas tienen capacidad para 20 o hasta 30 vehículos.
Sin rotación de cajones, no hay clientes. Sin clientes, no hay ventas. Los comerciantes piden acciones antes de que la crisis deje más cortinas de negocios abajo.
