Campesinos de diferentes ramas de producción en todo el país, están a merced de cualquier desastre, ya sea natural o provocado, como lluvias, trombas, incendios, sequías o huracanes pues no cuentan con un seguro catastrófico que dé una certidumbre al esfuerzo por sacar adelante su producción.
El dirigente regional de la Confederación Nacional Campesina, Indalecio Flores Bahámaca indicó que, los soyeros, maiceros, bananeros, rambutaneros, cafetaleros o cacaoteros, viven en constante riesgo de que su producción se venga abajo ante alguna contingencia climática.
Recordó la pérdida que tuvieron el año pasado los productores de plátano de Rayón, Miguel Alemán y La Libertad en el municipio de Suchiate, donde una tromba arrasó con más de 600 hectáreas cuando la producción estaba en un avance del 70%, por lo que la pérdida la absorbieron los productores y el gobierno los abandonó a su suerte.
Flores Bahámaca propuso que las dependencias del gobierno estatal y federal, deberían implementar un programa o fideicomiso para atender este tipo de emergencias, pues con los efectos del cambio climático, esta problemática será algo cotidiano para miles de campesinos de esta región.
Lamentó que se hayan perdido los recursos que eran destinados como un seguro de daño catastrófico, o el fideicomiso que estaba inscrito en el FONDEN, por lo que, ante cualquier contingencia climática, los productores están solos, por lo que cada vez que ocurre alguna situación de pérdida, ellos sufren las consecuencias.
