La situación de dos actos de violencia contra mujeres jóvenes ocurridas recientemente en los municipios de Cintalapa y Tuxtla Chico, muy cerca de Tapachula, ha encendido las alertas en diversos sectores de la sociedad, entre las que destacan las organizaciones civiles en defensa de las mujeres.
En este sentido, Isabel Méndez Hernández, de la Organización de Mujeres en Movimiento por Una Justicia Social, se refirió a estas violencias como un llamado de atención a las autoridades para eficientar la búsqueda y justicia a favor de las víctimas, pero también a las mujeres de poder decir basta, alejarse y denunciar desde el primer indicio de violencia con la pareja.
Méndez Hernández aseguró que, en relación a estos dos casos, se ha visto una intensidad de odio en la violencia, ya no desde el matrimonio, sino en el mismo noviazgo, por lo que preocupa a la sociedad en general, por ello, se debe estar más pendiente de las situaciones donde haya o se sospeche de violencia.
Se refirió de que hay muchas circunstancias por la cual las mujeres, no dan seguimiento a las denuncias, y una de ellas es la falta de acceso rápido del Centro de Justicia de la Mujer (CEJUM) ya que, por la lejanía del centro de la ciudad, desestima el seguimiento de la denuncia, muchas veces por el factor económico.
Mencionó que es muy importante, que como mujeres estar conscientes de actuar antes de que suceda la violencia física, de esta forma, hay que retirarse a tiempo de la pareja conflictiva, avisar a sus familiares y poner un antecedente con las autoridades; asimismo, por el lado de las autoridades, deben poner de su parte para acercarse más a las comunidades, ya que existen zonas marginadas en que nunca van a denunciar una denuncia, aunque lo vivan a diario.
Así también tener un precedente y un marco legal para castigar con más dureza a los generadores de violencia contra las mujeres, y no dejar que ningún hecho de agresión quede impune, cuidando el derecho humano y el debido proceso.
