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Más de 5 mil personas convirtieron el MUCH en un paraíso de risas y ciencia

El reloj marcó las 10:00 de la mañana y el Museo Chiapas de Ciencia y Tecnología (MUCH) no solo abrió sus puertas, abrió las compuertas de la felicidad. Con una afluencia histórica de 5 mil 821 personas en un solo día, centenares de familias se dieron cita desde muy temprano para celebrar el Día de la Niñez a lo grande.

En este contexto, Jovani Salazar, director general de la Agencia Digital Tecnológica del Estado de Chiapas (Aditech), hizo hincapié en que se sigue la visión del gobernador Eduardo Ramírez, de dar prioridad al humanismo y sobre todo a la niñez de Chiapas.

Acompañado de su esposa, Malkis Ozuna; de la diputada María Mandiola Totoricaguena; y de César Serrano Nucamendi, rector de la Universidad de Chiapas (Udech), Jovani Salazar dio una calurosa bienvenida a todas las familias asistentes.

El show de payasos arrancó las primeras carcajadas, pero la locura estalló cuando los luchadores llegaron para firmar autógrafos. Niños y niñas saltaban de emoción junto al “Jeep Jurassic Park” y en los recorridos a caballo, mientras Las Guerreras K-pop pusieron a vibrar el escenario con coreografías que todas y todos imitaban sin parar.

Con el calor tropical, la solución fue la fuente central del museo que se transformó en un chapoteadero familiar. Decenas de niñas y niños disfrutaron un merecido chapuzón entre risas y salpicaduras, así como de las pinta caritas, pero lo que hizo rugir de emoción fue el recorrido “Sbeel Dinosaurios”, un viaje al pasado prehistórico que dejó boquiabiertos a chicos y grandes.

Las tres salas interactivas: Biodiversidad y Conocimiento, Energía como motor de cambio y Desarrollo Sustentable, se llenaron de curiosidad. La exposición temporal “Los Sentidos”, fue una experiencia inmersiva que despertó tacto, olfato, vista, oído y gusto.

Hubo experimentos explosivos con el famoso Dr. Kukito. La física y la química se mezclaron con humor y asombro, mientras la ludoteca cautivó a las y los más pequeños (de cuatro a siete años). La fiesta concluyó con rifas espectaculares de bicicletas y triciclos; sin embargo, la energía no decayó ni un segundo.