La inflación es uno de los obstáculos más significativos para los pequeños comercios, ya que el aumento sostenido de los precios ha ejercido una presión considerable sobre los costos operativos, la rentabilidad y la capacidad de crecimiento de estas empresas.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), informa que, la inflación general en México se mantiene por encima del objetivo del Banco de México. Este incremento en los precios ha impactado directamente a los pequeños comercios que tienen menor capacidad de absorción de costos en comparación con las grandes empresas.
El empresario del centro de Tapachula, Walter Orozco, dijo que la inflación afecta a la mayoría de los comercios del centro de la ciudad, y cada empresario ha ido implementando sus propias estrategias para disminuir el impacto económico, pues hay un desgaste en el poder adquisitivo de las familias, lo que resulta en una menor demanda de bienes y servicios.
Asimismo, el costo de materias primas, energía y otros insumos tiene un incremento significativo, lo que eleva los costos de producción y reduce los márgenes de ganancia, así también los bancos han aumentado las tasas de interés para controlar la inflación. Esto encarece el acceso a financiamiento para los comerciantes, limitando su capacidad de inversión y crecimiento.
Asimismo, el aumento del costo de vida genera presión para incrementar los salarios de los empleados, lo que añade aún más influencia sobre los costos operativos de los comercios, aparte de que la mayoría de los empresarios brindan seguridad social a los empleados y deben cumplir plenamente con sus impuestos, por lo que, a veces es muy difícil sacar el día.
