Prohibir el uso del teléfono celular en el entorno escolar del nivel básico, ha sido un tema de debate entre los comités de padres de familia, sin embargo, hace dos meses, la fracción parlamentaria del Partido del Trabajo en el Senado de la República, envió una iniciativa plantea modificar el artículo 84 de la Ley General de Educación para impedir el uso de celulares, el cual está en revisión.
Esta medida busca impedir también el uso de tabletas electrónicas, relojes inteligentes y cualquier otro dispositivo móvil en las escuelas, salvo en casos de emergencia o por necesidades educativas especiales; esto con el objetivo de regular, orientar y fomentar el uso responsable de los teléfonos celulares en el entorno escolar.
Aunque esta modificación a la Ley, está en la revisión de las comisiones del Senado, en algunas escuelas, la determinación sobre el uso responsable de los dispositivos tecnológicos, la hacen los directivos en conjunto con el Comité de Padres de Familia, tal y como se hace en la escuela primaria Leona Vicario, según la directora, María del Carmen Martínez Argueta.
Las determinaciones no buscan prohibir, sino prevenir la violencia y el ciberacoso en el entorno educativo, evitar distracciones en clases y fomentar el uso educativo de la tecnología en beneficio del aprendizaje y la convivencia escolar, involucrando a maestros, directivos, estudiantes y padres de familia para garantizar un entorno educativo seguro, inclusivo y libre de violencia digital.
Martínez Argueta explicó que han estado de acuerdo con las medidas dentro de la institución, pues esta responde a un fenómeno creciente en las aulas, sobre el uso indiscriminado de dispositivos móviles y su impacto en la atención, la convivencia escolar y el sentido formativo del espacio educativo.
Puntualizó que, la escuela debe ser un entorno de atención plena, reflexión y desarrollo humano integral, al favorecer la concentración, la lectura, el pensamiento crítico y la interacción directa entre alumnos y docentes.
