La falta de estacionamiento en el primer cuadro de Tapachula se ha convertido en un golpe directo a las ventas de los negocios establecidos. Comerciantes y empleados apartan de forma permanente lugares en la vía pública, dejando sin espacio a los consumidores.
Walter Orozco, empresario de la zona centro, denunció que hasta un 80 por ciento de los cajones disponibles en algunas calles permanece bloqueado durante el día con objetos, vehículos descompuestos o delimitaciones en guarniciones.
Walter Orozco, Empresario del centro de TapachulaI.
“Hasta un 80 por ciento de los cajones de estacionamiento disponibles en algunas calles permanece bloqueado o reservado durante buena parte del día mediante objetos, vehículos o incluso delimitaciones en las guarniciones”.

Esta práctica, señaló, empuja a las familias a preferir las plazas comerciales del sur de la ciudad, donde encuentran estacionamientos amplios y de fácil acceso, en lugar de batallar en el centro histórico.
“Si yo tengo mi vehículo, busco estacionarme a dos o tres cuadras o uso un estacionamiento privado y camino a mi negocio. No tengo por qué exigir un espacio pintado para mi uso exclusivo, porque se lo estoy quitando a una persona que viene a consumir al centro”.
El empresario propuso que los vehículos de propietarios y trabajadores se resguarden en estacionamientos privados o en calles que no afecten la rotación de clientes. “Cuestionamos la falta de claridad sobre los criterios utilizados para permitir la delimitación de espacios exclusivos en calles y pedimos a la autoridad reforzar la supervisión”

El sector comercial planteó retirar obstáculos irregulares, recuperar los espacios públicos y establecer reglas claras que garanticen la rotación vehicular. Ordenar el estacionamiento, aseguró, es clave para recuperar afluencia y fortalecer la actividad económica del centro.
