El café ya no da para mantenerse. Ante la caída y volatilidad del precio internacional del grano, productores del Soconusco transforman sus parcelas.
Ahora el cafetal comparte espacio con plátano, limón, naranja, canela y hasta estanques de peces.
En la agrupación Cafeticultores del Progreso de Chiapas aseguraron: apostar por una sola cosecha es riesgo de quiebra.
Apostar por una sola cosecha ya no es viable. Señaló que la diversificación no solo protege frente a las variaciones del precio del grano, sino que también fortalece el autoconsumo y genera ingresos adicionales mediante la venta local. Dejamos de depender exclusivamente del café e incorporamos plátano, limón, naranja, canela.
Marco Antonio Suárez / Representante Cafeticultores del Progreso de Chiapas.

Otros integran la acuicultura artesanal en las parcelas, para obtener mayores ingresos.
La diversificación ya les deja hasta 150 kilos de pescado por temporada a cada productor, vendidos entre 100 y 110 pesos el kilo. Es decir, hasta 16 mil 500 pesos extra por familia, solo con acuicultura artesanal, vital cuando el café baja.
“Uno de los avances más relevantes ha sido la instalación de estanques artesanales para la cría de peces, han operado con éxito durante tres años. A diferencia de otros esquemas, los peces logran reproducirse, lo que permite mantener ciclos continuos de producción. Cada productor puede obtener hasta 150 kilogramos de pescado por temporada”.

El programa federal Sembrando Vida ha respaldado parte del impulso, pero los productores piden ampliar la cobertura para que más campesinos repliquen el modelo.
“Parte de este impulso ha sido respaldado por el programa federal Sembrando Vida. No obstante, consideramos necesario ampliar su cobertura para que más campesinos puedan implementar modelos similares.
A nivel nacional, la acuicultura aportó 11 mil 952 millones de pesos en producción bruta en 2019, y Chiapas busca mayor participación. En pesca y acuicultura, el consumo per cápita en México ya alcanzó 12 kilos anuales, lo que abre mercado local seguro. Los cafeticultores del Soconusco desarrollaron soluciones técnicas: ubican estanques cerca de ríos y usan tuberías para evitar desbordamientos en lluvias.
