No obstante que, a partir del pasado 16 de enero, entró en vigor la prohibición de vapeadores y cigarros electrónicos, todavía continúa viéndose a jóvenes utilizando este dispositivo, por lo que el Centro de Integración Juvenil en Tapachula hizo un llamado a los consumidores de este producto, sobre las graves consecuencias en la salud, pues el texto legal todavía permite la posesión y el consumo personal de vapeadores y cigarrillos electrónicos, siempre que no exista intención comercial ni de distribución.
A partir del 16 de enero de 2026, entró en vigor la prohibición absoluta de la comercialización, importación y venta de vapeadores y cigarrillos electrónicos en México, la disposición afecta todos los dispositivos electrónicos para fumar, incluidos los desechables, aquellos sin nicotina y los de un solo uso, en un esfuerzo de las autoridades federales para proteger la salud pública.
En este sentido, la directora del Centro de Integración Juvenil en Tapachula, Ana Lidia Ovando Gordillo hizo referencia al riesgo a la salud, sobretodo en menores de edad y adolescentes, en el que pueden caer en el consumo, y cuyos vapeadores tienen mayor concentración de nicotina que los hace más adictivos.
En este sentido, agregó que se hacen pláticas informativas para los jóvenes sobre los riesgos de las adicciones de cualquier tipo, incluyendo los vapeadores que, según las instancias de salud, hacen más daño que un cigarrillo común.
Lo que queda en la ley vigente es que, en el país, hay una prohibición absoluta sobre las actividades vinculadas a cigarrillos electrónicos, vapeadores y dispositivos similares, con el objetivo de restringir su circulación y consumo y para quienes infrinjan la nueva normativa, las sanciones pueden alcanzar de 1 a 8 años de prisión y multas de hasta dos mil veces el valor diario de la UMA.
