Hace 70 años, Tabasco tenía un clima más fresco y estable. Las temperaturas oscilaban entre 17 y 31 grados Celsius, e incluso en las zonas serranas se registraban mínimas de hasta 7 grados. Las lluvias de verano eran prolongadas pero moderadas, con precipitaciones de 30 a 70 milímetros, muy diferentes a los aguaceros actuales, que pueden superar los 100 milímetros en pocas horas.
Un estudio de la Universidad Popular de la Chontalpa, realizado por los doctores Benigno Rivera, Lorenzo Aceves y José Juárez, reveló que desde 1960, las temperaturas del estado han subido 0.6 grados en promedio, con un aumento general de la precipitación de 0.5%, aunque con notables diferencias regionales: en la Sierra han disminuido, en el Centro han aumentado, y en la región de los Ríos la temperatura subió hasta 2.1 grados.
Hoy, las noches son más cálidas que antes en Chontalpa y Centro, mientras que en Sierra, Pantanos y Ríos los días se sienten más calientes que las noches, con oscilaciones térmicas de hasta 3.3 grados. En 2023, Tabasco alcanzó máximas históricas de 43 grados en Macuspana y 41 en Cunduacán.
Sin embargo, el invierno aún sorprende. Este martes, las temperaturas mínimas oscilaron entre los 11 a 13 grados, niveles que no se veían desde 1971 y 1989, debido a una intensa masa de aire ártica que avanza sobre el sureste de México. El viento del norte, la nubosidad y lluvias aisladas mantendrán un ambiente fresco, con rachas de viento de 40 a 60 km/h y oleaje elevado en la costa.
Las autoridades recomiendan abrigarse bien, cuidar a niños, adultos mayores y mascotas, y extremar precauciones en carreteras y zonas cercanas a ríos. El frente frío número 33 ya se perfila hacia el norte y podría traer más lluvias y descensos de temperatura en los próximos días.
