Ante el aumento de los riesgos que enfrentan los operadores en las carreteras y las dificultades económicas que afectan al sector, la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR) en Tabasco se sumó al llamado para realizar un paro nacional, con el propósito de exigir respuestas concretas a las demandas de los transportistas.
Leinel Álvarez Cid, delegado de la CANACAR en la entidad, advirtió que la inseguridad carretera, las extorsiones, el cobro de piso y las condiciones deficientes de la infraestructura vial mantienen bajo presión a las empresas dedicadas al traslado de mercancías.
El representante del sector sostuvo que la situación requiere medidas efectivas por parte de las autoridades, al considerar que los problemas acumulados no solo afectan la operación de las unidades, sino también la estabilidad de las empresas y las fuentes de empleo.
Además de los problemas de seguridad, señaló que los transportistas deben hacer frente a una excesiva regulación, la reducción de estímulos fiscales y otros factores económicos que incrementan los costos de operación y ponen en riesgo la continuidad de numerosos negocios.
Álvarez Cid recordó que el autotransporte de carga desempeña una función estratégica para la economía nacional, debido a que permite movilizar alimentos, medicamentos, insumos industriales y una amplia variedad de productos indispensables para la población.
Como ejemplo, destacó que durante la pandemia de COVID-19 los operadores mantuvieron sus actividades para garantizar el suministro de mercancías esenciales, pese a los riesgos sanitarios que enfrentaban.
El delegado consideró que la importancia del transporte de carga para el funcionamiento del país debe ir acompañada de condiciones adecuadas para que los operadores puedan realizar sus recorridos con mayor seguridad y las empresas mantengan su actividad.
