Lo que parecía ser una cura milagrosa para el cansancio y otros malestares se ha convertido en un líquido que ha costado la vida a por lo menos seis personas y ha provocado graves secuelas en otros pacientes.
Y es que los sueros vitaminados recetados por el médico Jesús Maximiano Verduzco, en su Clínica de Medicina Regenerativa Celular, ubicada en Hermosillo, Sonora, han sido relacionados con un número de decesos que va en aumento.
Julio Gaxiola fue uno de los muchos pacientes que, atraído por los supuestos beneficios que reportaban los compuestos recetados por el galeno a cambio de mil pesos, decidió aceptar el tratamiento.
La presión familiar hizo que Julio no solo asistiera una, sino tres veces para aplicarse el suero que prometía reanimarlo y ayudarlo a dejar los medicamentos con los que trata sus afecciones y los cuales le fueron recetados por un médico certificado.
El joven narra que su desconfianza nació cuando entró al consultorio, el cual daba más la sensación de ser un spa que una clínica especializada en la salud y regeneración corporal.
Las dudas del joven se multiplicaron tras conocer al doctor Verduzco, quien le prometió que con los fluidos que le aplicaría ya no tendría necesidad de otros medicamentos para sus malestares.
La falta de cuidado sanitario en el sitio era evidente. De acuerdo con el testimonio, las trabajadoras del lugar manipulaban sin el cuidado indispensable el instrumental necesario para la aplicación de los sueros.
