El Pleno del Senado aprobó el llamado Plan B de la reforma electoral impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, en una sesión que se extendió por varias horas y concluyó la madrugada del 26 de marzo. Con 87 votos a favor y 41 en contra, la propuesta fue avalada tanto en lo general como en lo particular, aunque con modificaciones relevantes en la revocación de mandato.
La votación contó con respaldo de legisladores de Morena, PVEM y PT, mientras que las bancadas de PAN, PRI y Movimiento Ciudadano se pronunciaron en contra. Durante el proceso, se presentaron reservas que derivaron en ajustes al dictamen original antes de su aprobación final.
Uno de los puntos que concentró el debate fue la propuesta para modificar el artículo 35 constitucional, relacionada con la revocación de mandato presidencial. La iniciativa de la presidenta planteaba que este ejercicio pudiera realizarse en 2027, coincidiendo con las elecciones intermedias federales.
Este planteamiento implicaba que la población pudiera votar no solo por cargos legislativos en 2027, sino también decidir sobre la continuidad de la titular del Ejecutivo en el mismo proceso electoral, lo que generó desacuerdos entre Morena, PVEM y PT.
A pesar de que los partidos Morena, PVEM y PT respaldaron la reforma en términos generales, el apartado sobre la revocación de mandato provocó diferencias internas. El Partido del Trabajo (PT) expresó su desacuerdo con la propuesta en lo referente al artículo 35, particularmente en lo relacionado con la fecha del ejercicio y las condiciones en que se llevaría a cabo.
El dirigente del PT, Alberto Anaya, señaló que su partido acompañaría la reforma en lo general, pero no el contenido específico sobre la revocación. Entre los puntos señalados estuvo el rechazo a que la revocación de mandato se realizara en 2027 y que coincidiera con elecciones, así como a la posibilidad de que la titular del Ejecutivo participara en su promoción.
A partir de esta postura, la senadora Liz Sánchez presentó una reserva para eliminar las modificaciones al artículo 35. La propuesta fue admitida por el pleno, lo que derivó en la supresión de ese apartado del dictamen.
Tras este ajuste, el Senado votó el proyecto en lo particular, manteniendo el mismo resultado de 87 votos a favor y 41 en contra, pero ya sin incluir los cambios relacionados con la revocación de mandato.
Tras su aprobación en el Senado, el dictamen del Plan B electoral será enviado a la Cámara de Diputados, donde continuará su proceso legislativo. Los legisladores analizarán el contenido aprobado y podrán discutir nuevas reservas o modificaciones.
