Después de permanecer cerrados durante seis años, los históricos túneles de la Gran Pirámide de Cholula, en el estado de Puebla, volvieron a abrir sus puertas al público, permitiendo a los visitantes explorar uno de los monumentos más impresionantes del México prehispánico.
Desde marzo de 2026, turistas y locales pueden recorrer más de 800 metros de pasadizos subterráneos que forman parte de esta estructura milenaria, considerada la pirámide más grande del mundo por volumen. La reapertura se realiza bajo la supervisión del Instituto Nacional de Antropología e Historia, que llevó a cabo trabajos de restauración y modernización en el sitio.
Los túneles, excavados originalmente en la década de 1930 para estudiar la pirámide, ahora cuentan con nueva iluminación y recursos interactivos que permiten comprender mejor la historia del lugar sin afectar su valor arqueológico. Durante el recorrido, los visitantes pueden observar antiguos muros, sistemas de drenaje y el famoso Mural de los Bebedores, una pintura de aproximadamente 60 metros de longitud.
Además de su valor histórico, el sitio ofrece vistas cercanas al Santuario de Nuestra Señora de los Remedios, ubicado en la cima del complejo.
Para preservar el patrimonio, las visitas se realizan en grupos reducidos y con horarios controlados, permitiendo que las nuevas generaciones redescubran uno de los tesoros arqueológicos más importantes de México.
