Magro Mazo advirtió que la creciente automatización del conocimiento puede generar una “ilusión de comprensión”, en la que las personas creen haber aprendido algo simplemente porque obtuvieron una respuesta rápida.
“¿Qué pasa cuando la respuesta llega en milisegundos?”, cuestionó.
Desde su perspectiva, aprender implica necesariamente detenerse, equivocarse, formular preguntas, atravesar incertidumbres y sostener procesos prolongados de reflexión. Por ello defendió la necesidad de preservar espacios educativos donde el diálogo, la conversación y la construcción colectiva del conocimiento sigan ocupando un lugar central.
El especialista consideró que muchas reformas educativas fracasan precisamente porque se diseñan desde estructuras administrativas alejadas de las comunidades escolares.
“Cuando las políticas educativas intentan decirle al profesor cómo enseñar sin hacerlo partícipe del cambio, sistemáticamente fracasan”, advirtió.
