Esta iniciativa llama a fortalecer la protección de personas defensoras y periodistas en el territorio, mediante estrategias de difusión y monitoreo integrales que involucran a la comunidad.
En un momento donde el tejido social se encuentra herido por la violencia, la desigualdad, el asedio y la indiferencia, la campaña Proteger la dignidad busca hacer la diferencia, generar mecanismos eficientes y seguir poniendo al frente a las personas defensoras de derechos humanos, periodistas y activistas que se ven en riesgo.
La iniciativa llegó a la IBERO Puebla a través de la Clínica Jurídica Minerva Calderón (CJMC) y la Maestría en Derechos Humanos, impulsada también por Espacio de Organizaciones de la Sociedad Civil para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas (Espacio OSC), el Centro de Derechos de la Montaña Tlachinollan y las Brigadas Internacionales de Paz.
En la presentación, la Lic. Sofía González Rosales, integrante de la iniciativa DefiéndeMEsoamérica de la Universidad, contextualizó esta campaña en un entorno de atención urgente: “Proteger a quienes defienden derechos y ejercen el periodismo no es un favor […] es una obligación del Estado y una responsabilidad que nos involucra como sociedad”.
Las y los involucrados en esta iniciativa nutrieron esta perspectiva con sus propias experiencias de defensa, procuración y acompañamiento, entre ellos el Mtro. Mario Hurtado Cardoso, integrante de Espacio OSC, quien presentó el micrositio de la iniciativa y profundizó en los impactos. A través de monitoreo, acompañamiento, diálogo, capacitación y documentación, hacen frente a los discursos estigmatizantes y de discriminación que se promueven en entornos políticos o mediáticos.
Así, a través de 10 ilustraciones diferentes, la campaña busca que cada vez más personas abracen, adopten y conozcan esos derechos que velan por su seguridad y dignidad, porque tan solo en Puebla, en los últimos 10 años, al menos 13 personas defensoras, 4 periodistas y 1 persona buscadora han sido asesinadas. “Muchas de estas agresiones letales empiezan con discursos de odio o campañas de desprestigio”, afirmó el Mtro. Mario Hurtado.
La Lic. Fernanda Santos de la Rosa, acompañante e integrante de la CJMC, vio en esta campaña un faro de esperanza donde se tejen oportunidades de acompañamiento y apoyo mutuo tanto para víctimas como para aquellas personas que acompañan en casos que involucran violaciones de derechos humanos. “Es muy valioso contar con una plataforma que busque ser una red de apoyo”.
Desde el gremio periodístico, la Lic. Aranzazú Ayala Martínez, integrante de los proyectos Quinto Elemento Lab, A Dónde Van los Desaparecidos y Periodismo de lo Posible, celebró no solo la campaña, sino la oportunidad de articularse y de dialogar a propósito de esta. “De repente parece que cada lucha social está dividida, pero realmente no. Si se pierde un derecho, se abre la puerta a que se pierdan otros”. Por ello, llamó a seguir unidos y en intercambio constante.
En este ánimo de fortalecer alianzas, participó con su testimonio la madre buscadora e integrante de la Red en Búsqueda de Personas Desaparecidas en Puebla, Victoria Rosales Camacho, quien busca a su hija Nadia Guadalupe. Para su labor, hablar de protección es paradójico, pues mientras busca no hay garantías de cuidado para ellas y sus familias, quienes han tenido que activarse y sostenerse en medio de un Estado omiso.
Su historia es su exigencia, y la resume en verdades fundamentales: “La desaparición de Nadia me llevó a buscar y exigir. Las madres buscadoras también defendemos derechos humanos. Proteger es reconocer, escuchar y prevenir; no estigmatizar. El Estado debe hacer funcionar correctamente a las instituciones. Protección no significa silencio. Los colectivos acompañan y orientan a otras familias”. En la sala hizo eco la última afirmación: “No, no pedimos favores. Ejercemos derechos”.

