El director ejecutivo de Meta Platforms, Mark Zuckerberg, compareció ante un tribunal federal en Los Ángeles como parte de un proceso judicial en el que la empresa enfrenta acusaciones sobre el presunto diseño adictivo de sus plataformas digitales y su posible impacto en la salud mental de menores de edad.
El caso deriva de una demanda presentada por una joven que argumenta que el uso prolongado de redes sociales durante su adolescencia influyó negativamente en su bienestar emocional. En la demanda se señala que funciones como la reproducción continua de contenido, los sistemas de recomendación automatizados y las notificaciones frecuentes podrían incentivar un uso intensivo de las plataformas, particularmente entre usuarios jóvenes. Además de Meta, la demanda incluye a otras compañías tecnológicas.
Durante su declaración, Zuckerberg sostuvo que Meta ha implementado herramientas de supervisión parental, límites de uso y configuraciones de privacidad orientadas a proteger a adolescentes. La empresa ha señalado que no existe consenso científico que establezca una relación causal directa entre el uso de redes sociales y trastornos específicos de salud mental, y ha subrayado que estos fenómenos responden a múltiples factores sociales, familiares y personales.
El juicio se encuentra en fase de presentación de pruebas y testimonios, y será un jurado el encargado de determinar si existe responsabilidad legal por el diseño y funcionamiento de las plataformas. Analistas jurídicos consideran que el resultado podría influir en futuras demandas y en eventuales debates regulatorios sobre la responsabilidad de las empresas tecnológicas en la protección de menores.
