Las autoridades migratorias de Estados Unidos comenzaron el traslado de las personas que permanecían en un centro de detención temporal ubicado en Florida. La medida fue tomada como prevención ante el inicio de la temporada de huracanes.
De acuerdo con los reportes, los migrantes fueron enviados a otras instalaciones mientras continúan las evaluaciones sobre el futuro de este espacio. La decisión también ocurre en medio de versiones que apuntan a un posible cierre definitivo del centro.
Por otra parte, organizaciones defensoras de derechos humanos, grupos ambientalistas y comunidades indígenas han cuestionado la instalación debido a preocupaciones relacionadas con el entorno natural y las condiciones de permanencia de los detenidos.
