La elaboración de tamales para festividad de la Candelaria, persiste año con año, y quienes se dedican a esta actividad, tienen mayor trabajo en estas fechas en que se les encarga este platillo.
De mole, rajas, frijol, amarillo, salsa verde o dulce, son los tamales que más son adquiridos para la celebración de la Candelaria, para dar continuidad a la fiesta del Día de Reyes.
La tradición señala que a quienes les salió el niño Dios en la rosca de reyes, deberán pagar los tamales el 2 de febrero, lo que se cumple a cabalidad como un pacto de honor.
En oficinas, viviendas, escuelas y hasta en parques, las personas se reúnen a compartir este platillo, el cual es parte fundamental de la gastronomía oaxaqueña y mexicana.
Doña Reyna Torres se dedica a la venta de este producto, el cual elabora para cada fin de semana, sin embargo, en esta ocasión, tuvo que preparar más de mil 500 tamales de los que les fueron solicitados.
Los tamales son preparados con platillos típicos, pero también se tienen otros que no son tan comunes como los de tamala, calabaza que es preparada en la zona de Miahuatlán; de tichinda que son pequeñas almejas en la zona de la costa o de iguana en la región del Istmo de Tehuantepec.
Nadie se resiste a esta tradición, todos participan y degustan un tamal, incluso, hasta los vendedores ambulantes que expenden tartas de tamal registraron altas ventas, pues es el día ideal para degustar este platillo.
Y doña Reyna señaló que no sólo en esta fecha se pueden disfrutar de unos ricos tamales, pues ella los vende los fines de semana.
Con esta celebración culminó el ciclo de festejos que inicia en el mes de noviembre con la celebración de los muertos, a la espera del paso de los meses para las nuevas celebraciones.
