En el corazón de Oaxaca, el taller–negocio familiar “La Merced” se convierte, cada inicio de año, en un punto de encuentro entre la fe, la tradición y el trabajo artesanal. Con décadas de experiencia, este establecimiento se ha especializado en la comercialización de artículos religiosos, destacando particularmente en el arreglo y la vestimenta del Niño Dios, una práctica profundamente arraigada en las familias oaxaqueñas.
A medida que se acerca la celebración del 2 de febrero, Día de la Candelaria, la actividad en el taller se intensifica notablemente. La demanda de vestimentas, accesorios y arreglos aumenta, reflejo del fuerte arraigo religioso que conserva esta festividad, en la que miles de familias acuden a presentar y vestir a sus imágenes como parte de una tradición que se transmite de generación en generación.
En “La Merced”, cada prenda es elaborada con cuidado y dedicación, respetando estilos clásicos y adaptándose también a las nuevas solicitudes de los clientes, quienes buscan desde atuendos tradicionales hasta diseños personalizados. Este incremento de trabajo no solo representa una temporada clave para el negocio, sino también una oportunidad para preservar y difundir una de las expresiones culturales más representativas de la religiosidad popular en Oaxaca.
Así, entre telas, bordados y figuras religiosas, el taller “La Merced” reafirma su papel como un negocio familiar que, año con año, acompaña a las familias oaxaqueñas en una de sus celebraciones más significativas, manteniendo viva una tradición que forma parte de la identidad cultural y espiritual del estado.
