El inicio de 2026 traerá consigo un fuerte impacto para quienes consumen productos de tabaco en México: a partir del 1 de enero, el precio de las cajetillas de cigarros crecerá de forma significativa como resultado del incremento en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que forma parte del paquete fiscal aprobado para este año. Este ajuste ha sido proyectado para elevar los costos más de un 20%, lo que significa que algunas marcas populares podrían superar fácilmente los 100 pesos por cajetilla. 
Este aumento en el IEPS no solo incrementa la tasa general que se cobra sobre los productos de tabaco, sino que también eleva la cuota fija por cada cigarro vendible o importado, lo que se refleja directamente en lo que paga el consumidor al comprar un paquete. Tiendas y abarrotes ya han comenzado a recibir listas de precios actualizadas con estas nuevas cifras, y en algunos lugares los cambios comenzaron a observarse incluso antes de la fecha oficial de entrada en vigor. 
Las autoridades han defendido este ajuste como una medida que busca incentivar la reducción del consumo de tabaco por razones de salud pública, además de reforzar la recaudación fiscal para programas sociales. No obstante, el incremento también puede afectar directamente el bolsillo de millones de fumadores, quienes enfrentarán un escenario en el que el tabaco se vuelve significativamente más costoso, mientras el mercado informal de productos de contrabando podría encontrar terreno fértil si los precios oficiales resultan demasiado elevados.
