Los cuerpos de los cinco jóvenes que perdieron la vida en San Francisco Cajonos, llegaron a su localidad de origen, San Andrés El Alto, Zimatlán, en donde recibieron sepultura.
La localidad se sumó para acompañar a las familias de estas personas que acudieron a la población de la Sierra Norte, en donde fueron contratados para realizar labores de fumigación.
La llegada de los ataúdes era esperada por los habitantes en la plaza central, en donde se realizaron los servicios religiosos, además de realizar la velación de acuerdo a las tradiciones.
Los habitantes llevaron velas, flores y música de banda que se entonó en honor de estos jóvenes para darles el último adiós.
Además, se unieron en oración para pedir por estas personas, además para que los familiares encuentren consuelo y resignación por estos lamentables hechos.
Y es que estos jóvenes fueron localizados sin vida en una cabaña, quienes habían llegado de San Andrés El Alto, Zimatlán, para buscar empleo.
Las víctimas habían llegado a la localidad serrana para desempeñar labores relacionadas con la fumigación de plagas, por lo que aparentemente tenían unos 15 en esa población.
De acuerdo a familiares y vecinos de su localidad de origen, los jóvenes se dispondrían a visitar su lugar de origen cuando fueron localizados sin vida, por lo que solicitaron una investigación exhaustiva para esclarecer este hecho.
Posteriormente, se indicó a través de un comunicado que a través del trabajo especializado del Instituto de Servicios Periciales, la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO), determinó que la causa de muerte de las cinco personas localizadas sin vida en una vivienda de San Francisco Cajonos fue asfixia por inhalación de bióxido de carbono.
El análisis de la escena y las pruebas periciales establecieron que al interior de la habitación donde pernoctaban las víctimas se introdujo y mantuvo en funcionamiento un generador de energía eléctrica portátil a base de combustible.
