El ruido constante del tráfico se ha convertido en una de las principales fuentes de contaminación en las ciudades, generando afectaciones que van más allá de la molestia diaria y que pueden impactar directamente en la salud auditiva de la población.
El especialista en salud, el doctor Uriel Martínez, explicó que la exposición continua a este tipo de sonidos puede provocar daños progresivos tanto a corto como a largo plazo, muchas veces sin que las personas lo noten de inmediato.
