En México, las quemaduras en niñas, niños y adolescentes continúan siendo un problema recurrente, especialmente dentro del hogar, donde se concentra la mayoría de los accidentes relacionados con líquidos calientes, fuego o electricidad. La situación se agrava en menores de cinco años, quienes por su curiosidad natural y falta de supervisión enfrentan mayor riesgo.
Especialistas señalan que durante ciertas temporadas, como diciembre, los casos incrementan considerablemente, llegando a representar un alto porcentaje de las atenciones en urgencias. Factores como el uso de pirotecnia o descuidos domésticos influyen directamente, mientras que los líquidos calientes se mantienen como una de las principales causas de lesiones.
Ante este panorama, se insiste en la importancia de la prevención mediante acciones simples como mantener objetos peligrosos fuera del alcance, evitar el contacto con superficies calientes y reforzar la vigilancia constante, ya que estas lesiones pueden dejar consecuencias importantes en la salud y desarrollo de la infancia.
